Nos sentimos refinados al probar unos “sesos almendrados de ternera”, también voluptuosos, al abrillantarnos los labios con las saludables grasas de un crocante cochinillo mamón.                         No podemos dejar de lado ese aroma salino de madrugada de nuestra “Ala de raya a la vinagreta de anchoas, ajo y alcaparras” nos perfuma.                         Y por que no decirlo esos corderos correlones de nuestras serranías ablandan sus canillas en nuestros hornos, haciendonos sonreir para adentro al saborearlas.